"Nosotras creamos un mundo secreto en el que solo hay belleza. La felicidad no es algo que merezcamos. Cuando la vida va bien es un regalo inesperado. No puede durar siempre." Memorias de una geisha.

domingo, 31 de marzo de 2013



Hoy me apetece hacer una de esas entradas diario (en lo que soy una gran novata).
Normalmente, recuerdo todo lo que pasa, todo, y me lo cuento a mi misma pero a nadie más. No sé si por miedo o por mi antisocialidad y mi dificultad para tener una conversación normal con alguien. 
Creo que me gusta hablar aunque no lo haga. Creo que me gustaría contar gritar todo lo que me atormenta, pero no sé hacerlo. 

Hoy ha sido un día extraño, me levanté con mi novio a mi lado, despidiéndose, con lágrimas en mis ojos por lo mucho que me duele decirle adiós cada vez. 
Me atraqué. Después de una semana entera de casi felicidad, de tranquilidad con la comida (con las excepción de momentos en los que creía haber engordado 346548754 kilos y me negaba a comer, lo bueno es que cuando estoy con él me duran menos y puedo volver a la 'normalidad'). Vomité en la ducha con mi madre dando vueltas por la casa. Lloré. 
Me da miedo pensar lo dependiente que soy de alguien con quien solo puedo estar en vacaciones o en uno o dos fines de semana al mes (que para 60 euros de avión que nos separan nos vemos bastante pero no lo suficiente). (Digo 60 euros porque lo que me hace no estar todos los fines de semana con él no es el tiempo que tarde un avión sino el dinero que no siempre tengo para cogerlo. Y lo que me hace no estar todos los días... supongo que mi madre, su poca confianza para darme libertad en las comidas, los estudios, mi edad).

No he hablado con nadie desde que se fue (8 am) hasta ahora (6 pm).  Ni sé si ahora mismo quiero hacerlo. 
...

Creo que es la única persona que me hace querer recuperar la cordura y no tirarme de un balcón (o cortarme mucho más fuerte de lo que nunca he hecho).

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